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Satya. Hazlo bien desde el principio - Bloom | Yoga Studio
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Satya. Hazlo bien desde el principio

Satya. Hazlo bien desde el principio

Lunes, día de reflexiones que nos invitan a comprometernos con intenciones durante toda la semana. Estas intenciones nos ayudan a vivir conscientes en nuestros pensamientos, actuaciones y sentimientos. Actualmente estamos tratanto los Yamas y Niyamas, unas pautas éticas que nos ayudan a conocernos mejor. 

Llevamos unas semanas hablando de Satya, veracidad y autenticidad. Hoy os traigo una reflexión que nos ayudará a seguir cultivando Satya en nuestras vidas: “Hazlo bien desde el principio”. 

¿Te imaginas actuar y hablar tan correctamente que nunca tengas que dar marcha atrás y pedir disculpas? ¿Cuánto tiempo pasas evitando cosas que no te gustan? ¿O para echarte atrás y decirle a alguien que en realidad no puedes hacer lo que le dijiste que harías? En todos estos casos estás faltando a tu verdad y ocasionando problemas que al final hay que resolver. 

Nos hacemos promesas a nosotros mismos y a los demás sin tener en cuenta nuestra realidad. Después debemos dar marcha atrás o bien estresarnos tratando de hacer frente al exceso de compromisos que hemos adquirido por falta de honestidad con nosotros mismos. Nos comprometemos y sin embargo no podemos confiar.

¿Puedes confiar en ti mismo? ¿Puedes arriesgarte a decirte la verdad? ¿Puedes mantener las promesas que te haces a ti mismo y a los demás? La autenticidad reside en nuestra capacidad de arriesgarnos y ser sinceros con nosotros mismos, convertirnos en alguien en quien podamos confiar y así poder asumir la confianza que los demás depositan en nosotros. Ser sinceros nos ahorra todo ese tiempo que normalmente gastamos en culpa y arrepentimiento por no ser sinceros con nosotros mismos. 

Merece la pena el esfuerzo de hacerlo bien desde el principio, porque para enmendar los errores hace falta mucho tiempo.

¿Te has comprometido alguna vez a hacer algo por alguien y después has sentido que no tenías tiempo o que no te apetecía hacerlo? ¿Fuiste entonces sincero contigo mismo aceptando ese compromiso?

Piénsalo un momento. 

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